Aftas bucales: por qué salen y cómo aliviarlas

Respuesta rápida

Las aftas son úlceras bucales dolorosas, benignas y no contagiosas. No se conoce una causa única: influyen mordiscos, estrés, cambios hormonales o déficit de hierro, ácido fólico o vitamina B12. Suelen curarse solas en una a tres semanas. Aliviar el dolor ayuda; si duran más de dos semanas o reaparecen mucho, consulta.

Duelen mucho más de lo que su tamaño sugiere, y casi siempre se van solas: lo útil es saber qué las desencadena y cuándo dejan de ser una simple molestia.

Una afta es una úlcera abierta y dolorosa dentro de la boca, con el centro blanquecino o amarillento y un borde rojo inflamado. No es cancerosa, no se contagia y no tiene relación con el herpes labial. Casi siempre desaparece sin tratamiento; lo que se puede hacer es reducir el dolor mientras cura y evitar lo que la provoca.

Qué aspecto tienen y cuánto duran

Aparecen en la cara interna de las mejillas y los labios, en la lengua, en el suelo de la boca o en el paladar blando. Suelen notarse primero como un picor o escozor y, uno o dos días después, se forma la úlcera. Los tres tipos habituales se distinguen por tamaño y duración:

Tipo Tamaño Duración aproximada Cicatriz
Menor (la mayoría de los casos) Menos de 1 cm De 4 a 14 días No
Mayor (alrededor del 10 %) Más de 1 cm Más de 6 semanas Posible
Herpetiforme (alrededor del 10 %) 2 a 3 mm, en grupos Menos de 30 días Poco frecuente

En las aftas menores, el dolor suele remitir en 7 a 10 días y la curación completa tarda entre una y tres semanas. Las mayores sí necesitan valoración médica.

Por qué salen

La causa exacta no se conoce. Lo que sí está descrito es una lista de desencadenantes que pueden favorecer su aparición:

  • Pequeñas lesiones en la boca: un mordisco accidental, un cepillado demasiado enérgico, un empaste o un aparato dental que roza.
  • Estrés emocional.
  • Cambios hormonales. Son algo más frecuentes en mujeres.
  • Déficit de hierro, ácido fólico o vitamina B12.
  • Alergias o intolerancias alimentarias en algunas personas.
  • Tabaco: el NIDCR de Estados Unidos lo cita entre los posibles factores.

Cuando las aftas reaparecen con frecuencia, conviene descartar además causas de fondo: algunos medicamentos y enfermedades digestivas como la enfermedad de Crohn o la celíaca pueden manifestarse así. Esa valoración corresponde al médico.

Cómo aliviarlas en casa

Como curan solas, el objetivo es que comer y hablar sean más llevaderos. Lo que ayuda:

  1. Evita lo que irrita: alimentos picantes, ácidos, muy salados o duros, y bebidas muy calientes.
  2. Enjuágate con agua con sal o con un colutorio sin alcohol, que no escuece sobre la úlcera.
  3. Usa un gel o un producto de venta libre para calmar el dolor, siguiendo el prospecto. Los anestésicos locales, como la lidocaína o la benzocaína, adormecen la zona unos minutos, pero son un alivio momentáneo y no aceleran la curación.
  4. Cuida la higiene bucal con un cepillo suave. Un antiséptico como la clorhexidina puede prevenir la infección de la úlcera, aunque no acorta el proceso por sí solo.
  5. No te toques la úlcera con la lengua ni con los dedos.

En casos intensos, un médico o un dentista puede recetar corticoides tópicos o, más raramente, tratamientos sistémicos. No son productos para usar por cuenta propia de forma prolongada.

Qué no debes hacer

  • No confundas un afta con un herpes labial. El herpes sale en el borde externo del labio, en forma de ampollas agrupadas, y sí es contagioso.
  • No tomes suplementos de hierro, ácido fólico o B12 “por si acaso”: solo tiene sentido si un análisis muestra el déficit.

Cómo reducir las recaídas

No hay una fórmula que garantice que no vuelvan, pero estas medidas reducen los desencadenantes conocidos:

  • Elige un cepillo de cerdas suaves y una técnica sin fuerza.
  • Pide al dentista que revise bordes cortantes de piezas o aparatos que rocen.
  • Presta atención a si aparecen tras ciertos alimentos y, si es así, evítalos unas semanas para comprobarlo.
  • Mantén una dieta variada con hierro, folato y B12. Si sospechas un déficit, pide análisis en lugar de suplementarte a ciegas.
  • Si fumas, dejarlo es una medida razonable también para la boca.

Afta o herpes labial: cómo distinguirlos

Se confunden a menudo, pero son problemas distintos. El afta aparece dentro de la boca, es una úlcera aislada o en pequeño número y no se contagia. El herpes labial, en cambio, suele salir en el borde externo del labio o alrededor de la boca, empieza como ampollas agrupadas, se cubre de costra y sí se transmite por contacto. El tratamiento y las precauciones son diferentes, así que identificar bien cuál tienes evita errores, como compartir vaso o besar a alguien durante un herpes activo.

Un detalle práctico sobre el dolor

El dolor de una afta empeora al comer, beber y hablar porque la úlcera expone terminaciones nerviosas. Durante los primeros días ayuda tomar alimentos blandos y templados, beber con pajita si la úlcera está en un lado accesible y evitar los frutos secos o el pan tostado, que rozan. Cuando la molestia baja, puedes volver poco a poco a tu dieta habitual.

Cuándo consultar

Pide cita con tu médico o tu dentista si:

  • La úlcera dura más de dos semanas sin mejorar.
  • Te salen aftas más de dos o tres veces al año o aparecen nuevas antes de que curen las anteriores.
  • Son muy grandes o tan dolorosas que te impiden comer o beber con normalidad.
  • Van acompañadas de fiebre, diarrea, dolor de cabeza o erupción en la piel.
  • Notas una úlcera de bordes duros, que sangra o que no cicatriza, sobre todo si fumas o bebes alcohol con frecuencia.

Si aparece dificultad para tragar, hinchazón de la cara o signos de infección (pus, mal olor persistente), busca atención sin esperar.

Este artículo es informativo y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Fuentes consultadas: NIDCR, Fever Blisters and Canker Sores · MedlinePlus, Aftas · Recurrent Aphthous Stomatitis: A Review, PMC.

Este artículo se ha generado mediante inteligencia artificial y no ha sido revisado por un farmacéutico ni por ningún otro profesional sanitario antes de publicarse. Puede contener errores o información desactualizada: consulta siempre con un profesional sanitario antes de seguir cualquier indicación.

Esta información es orientativa y de carácter general. No sustituye la consulta con tu médico o farmacéutico, que valorará tu caso concreto.

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