Si has llegado hasta aquí es porque la protección de hoy no ha sido suficiente y la piel ya está roja, caliente y tirante. Este artículo no es sobre prevenirlo — eso lo explicamos en SPF y protector solar: cuánto aplicar y cuándo repetir — es sobre qué hacer en las próximas horas para que moleste lo menos posible y no vaya a más.
Qué hacer ahora mismo
Sal del sol. Parece obvio, pero es el paso que más gente salta por no cortar el día de playa. Cada minuto extra de sol directo empeora la quemadura, aunque en el momento no lo notes tanto como deberías.
Refresca la piel con agua, no con hielo. Una ducha o un baño con agua tibia o fresca (nunca fría de golpe ni hielo directo) durante 10-15 minutos calma el calor de la piel. El hielo directo puede dañar aún más una piel ya inflamada.
Hidrata por dentro. Una quemadura solar extensa retiene líquido en la piel y lo saca del resto del cuerpo: bebe agua con regularidad, sobre todo si ha sido un día de playa con calor y poca sombra.
Aftersun con aloe vera o panthenol, aplicado varias veces al día sobre piel limpia y seca. Calma más que hidrata, que es justo lo que hace falta las primeras horas.
Un analgésico o antiinflamatorio de los que ya toleres bien (paracetamol o ibuprofeno) ayuda con el dolor y, en el caso del ibuprofeno, también con la inflamación. Respeta la dosis habitual de adulto o la pauta pediátrica por peso si es para un niño.
Ampollas: no las revientes
Si ha salido alguna ampolla, es que la quemadura es de segundo grado y la piel necesita más cuidado, no menos. La ampolla es una barrera natural contra la infección — reventarla la deja expuesta justo cuando más protección necesita. Cúbrela con una gasa estéril suelta, no con esparadrapo directo sobre la piel quemada, y déjala que se reabsorba sola.
Lo que no ayuda, aunque circule mucho
- Mantequilla, aceites o pasta de dientes. No enfrían nada y algunos pueden favorecer una infección o quemar más al retener calor.
- Alcohol o colonias, aunque sean “refrescantes”. Resecan e irritan una piel que ya está dañada.
- Volver a exponerte al sol el mismo día “para no perder el moreno”. La piel quemada no tiene la protección natural que crees: se quema mucho más rápido una segunda vez.
- Exfoliarte o depilarte la zona hasta que la piel esté completamente recuperada.
En Farmàcia Arqué, hoy mismo
No hace falta cita. Pídenos aftersun con aloe vera o panthenol para la zona quemada, una crema con hidrocortisona de venta libre si hay picor o inflamación localizada, apósitos para ampollas si las hay, y te orientamos sobre qué analgésico te conviene según lo que ya tomes. Estamos en el Passeig de Miramar 72, sobre la propia Platja de Ponent, y atendemos en español, catalán, inglés y francés — no hace falta explicar el problema con gestos.
Cuándo esto ya no se resuelve en el mostrador
Ve a un centro médico o llama al 112 si aparece cualquiera de estos signos:
- Ampollas extensas que cubren una gran parte del cuerpo
- Fiebre, escalofríos o dolor de cabeza intenso junto con la quemadura
- Náuseas, vómitos o mareo — puede ser un golpe de calor, no solo la piel
- La quemadura afecta a un bebé o a un niño pequeño
- Signos de infección en los días siguientes: pus, calor creciente o fiebre
Fuera de nuestro horario, la farmacia de guardia en Salou cubre el turno de 24 horas.
Este artículo tiene fines informativos y no sustituye la valoración de un profesional sanitario ante un síntoma concreto. Consulta con tu médico o farmacéutico si la quemadura es extensa o afecta a un niño pequeño. Fuentes consultadas: Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), Ministerio de Sanidad — protección solar, Organización Mundial de la Salud — índice UV.
