La mayoría de las veces no tienes que hacer nada con la cera de los oídos: el propio oído la va empujando hacia fuera y basta con limpiar la parte externa al ducharte. Si se forma un tapón, lo habitual es ablandarlo unos días con gotas y, si no sale, que lo retire un profesional. Lo que nunca debes hacer es meter bastoncillos ni otros objetos en el conducto.
Para qué sirve la cera
El conducto auditivo tiene glándulas que fabrican una sustancia grasa llamada cerumen. No es un signo de falta de higiene. Tiene dos funciones claras:
- Atrapa polvo, suciedad y gérmenes antes de que lleguen a zonas más profundas del oído.
- Protege la piel del conducto, que es muy fina, e impide que se irrite cuando entra agua.
El oído, además, se limpia solo. Al masticar y mover la mandíbula, y a medida que la piel del conducto se renueva, la cera vieja avanza poco a poco hacia la entrada, donde se cae o se elimina al lavarte.
Por qué se forma un tapón
Los tapones de cera son menos frecuentes de lo que parece. Según los datos que recoge el Instituto Nacional de la Sordera de EE. UU. (NIDCD), los tiene aproximadamente 1 de cada 10 niños y 1 de cada 20 adultos, y la proporción sube a unas 3 de cada 10 personas mayores.
Las causas más habituales son:
- Producir más cera de la que el oído puede expulsar. En algunas personas la cera sobrante se endurece y acaba bloqueando el conducto.
- Usar bastoncillos. La punta de algodón no arrastra la cera: la aplasta y la empuja hacia dentro. Es la forma más típica de convertir cera normal en un tapón.
- Intentar limpiar el oído por dentro con cualquier objeto, por el mismo motivo.
Cómo saber si tienes un tapón
Los síntomas más frecuentes son:
- Sensación de oído lleno o taponado.
- Pérdida parcial de audición, que puede ir a más.
- Zumbidos o pitidos (acúfenos).
- Picor o dolor de oído.
- En quienes usan audífono, que de repente funcione peor.
Ojo: estos síntomas no son exclusivos de la cera; otros problemas del oído pueden dar sensaciones parecidas. Si no tienes claro el origen, o si hay dolor intenso, fiebre o supuración, no te trates por tu cuenta.
Qué puedes hacer en casa
La mayoría de los tapones de cera se pueden tratar en casa ablandándolos. La idea es que la cera se reblandezca y salga sola, no arrancarla.
| Opción | Cómo actúa | Observaciones |
|---|---|---|
| Gotas óticas para el cerumen (medicamento) | Disuelven y ablandan la cera | En España hay medicamentos autorizados con esta indicación; sigue el prospecto |
| Aceite mineral o aceite para bebés | Ablandan la cera | Unas gotas, varios días seguidos |
| Glicerina | Ablanda la cera | Igual que el aceite |
| Lavado con agua templada | Arrastra la cera ya reblandecida | Consulta antes con tu médico o farmacéutico |
Gotas para el cerumen
Un ejemplo de medicamento autorizado por la AEMPS para disolver el cerumen combina esencia de trementina, clorobutanol, benzocaína, fenol y aceite de ricino. Su prospecto indica:
- Temperatura: calienta el frasco unos minutos entre las manos para que las gotas no estén frías.
- Dosis: 2 o 3 gotas en el oído afectado, por la mañana y por la noche, durante 3 o 4 días.
- Postura: inclina la cabeza y mantenla así unos 30 segundos para que las gotas entren bien en el conducto.
- Higiene: evita que el cuentagotas toque el oído o los dedos.
El mismo prospecto advierte de que, a menudo, el tapón no sale solo con las gotas; en ese caso hay que acudir a un centro sanitario para extraerlo. También señala que no debe usarse:
- Si tienes el tímpano perforado.
- Si el oído supura o segrega algo.
- En niños menores de 2 años.
- Junto con otros medicamentos que se aplican en el oído.
Si estás embarazada o dando el pecho, consulta antes de usarlo. Una vez abierto, el frasco se desecha al cabo de un mes. El uso frecuente puede irritar y resecar la piel, y en raras ocasiones aparecen reacciones alérgicas; si ocurre, consulta.
El lavado de oído en casa
Cuando la cera ya está blanda, a veces se puede arrastrar con un lavado suave. Pregunta antes a tu médico o farmacéutico si es adecuado en tu caso y, si te lo confirman:
- Usa agua a temperatura corporal. El agua fría puede provocar un mareo o vértigo breve pero intenso.
- Con la cabeza recta, tira suavemente de la oreja hacia arriba para enderezar el conducto.
- Con una jeringa, dirige un chorro suave hacia la pared del conducto, no directamente contra el tapón.
- Inclina la cabeza para que salga el agua. Puede hacer falta repetirlo varias veces.
- Al terminar, seca bien el oído, por ejemplo con un secador de pelo a potencia baja y a distancia.
No utilices nunca un irrigador dental de chorro para limpiar el oído, y no hagas lavados ni te pongas gotas si puedes tener el tímpano perforado o te han operado del oído recientemente.
Qué no hacer nunca
- Bastoncillos, horquillas, llaves o palillos. Empujan la cera hacia dentro y pueden herir la piel del conducto o el tímpano. Esto también vale para los niños.
- Velas o conos para los oídos. La agencia del medicamento de EE. UU. (FDA) concluye que no hay pruebas de que funcionen y que acercar una llama a la cara conlleva un riesgo alto de quemaduras en la piel, el pelo y el oído.
- Limpiar demasiado o con fuerza. Retirar toda la cera deja el conducto sin protección y más expuesto a irritaciones.
- Insistir si no sale. Si tras unos días de gotas el oído sigue taponado, el siguiente paso es un profesional, no más intentos caseros.
Cómo limpiarte los oídos a diario
Basta con lavar la oreja y la entrada del conducto al ducharte y secarla con una toalla o un pañuelo envuelto en el dedo, sin introducirlo. Si tu cera tiende a secarse y a formar tapones, unas gotas de aceite mineral de vez en cuando ayudan a mantenerla blanda.
Si llevas audífono, es recomendable que revisen tu conducto cada 3 a 6 meses para comprobar que no se acumula cera.
Qué hace el profesional
Si el tapón no sale en casa, el médico o el otorrinolaringólogo pueden retirarlo con:
- Un lavado realizado en la consulta.
- Aspiración suave del conducto.
- Una cucharilla especial (cureta), a menudo con ayuda de un microscopio.
En la mayoría de los casos, la audición vuelve por completo en cuanto se retira el tapón. Ten en cuenta que el tapón puede volver a formarse con el tiempo.
Cuándo consultar
Acude a tu médico o farmacéutico, en lugar de seguir con el tratamiento casero, si:
- El oído sigue taponado después de 3 o 4 días de gotas.
- Hay supuración, sangre o mal olor.
- Tienes dolor de oído intenso o fiebre.
- La pérdida de audición es brusca, afecta a los dos oídos o continúa después de limpiar la cera.
- Notas mareo, vértigo o zumbidos que no ceden.
- Tienes o has tenido el tímpano perforado, o te han operado del oído.
- Se trata de un niño menor de 2 años.
Este artículo tiene fines informativos y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Ante cualquier duda sobre tu caso concreto, consulta con tu farmacéutico o médico.
Fuentes: Prospecto Otocerum gotas óticas en solución — CIMA, AEMPS · Ear wax — MedlinePlus Medical Encyclopedia, NIH · Why You Shouldn’t Use Cotton Swabs to Clean Your Ears — NIDCD, NIH · Import Alert 77-01: Ear Candles — FDA
